3 de marzo de 2011

Vergüenza de estar feliz

Hoy fui muy temprano a Wal-Mart. Aprovecho mi insomnio para ir a tiendas mañaneras a hacer mis compras. La desventaja de eso es que siempre a esa hora las tiendas de ese estilo hacen su reunión matutina la cual normalmente esta llena de aplausos y siempre termina con una porra.

Algo que noté ahora es que tuvieron que llamar 3 o 4 veces a todos para que fueran a la junta. Tengo entendido que es diario así que 1. No creo que debería ser necesario llamarlos 2. Con una vez que los llamen debería de ser suficiente. También note que para la porra, aunque todos participan, muchos tienen cara de “ojala nadie me vea haciendo el ridículo”. Admito que yo también tendría la misma cara y le agregaría un poco de “otra ves esta mugre junta, ya déjenme ir a trabajar”

Después de pensar eso se me ocurrió pensar.. que pasaría si en lugar de porra diaria fuera una pelea, a guante limpio. Estoy seguro que al menos a los hombres no habría que recordarles de la junta y para las mujeres, porque no, una buena anécdota diaria de la vida real, de esas al estilo: “Sabían que juanita anda con 2 tipos al mismo tiempo” hasta se pelearían por quedar hasta enfrente. Entiendo que hacer el ridículo nos da vergüenza. Lo que no entiendo es porque noticias amarillistas, peleas, malas noticias, etc. etc. no son cosas de las que nos avergoncemos y el echarle una porra al lugar donde trabajamos se nos hace la cosa mas ridícula. Creo que nuestras prioridades y vergüenzas están al revés, como las mías están igual, no puedo dar opinión de como cambiarlas. Pero intentare buscar la forma en que bailar, cantar o reír en publico deje de avergonzarme y procurare que las peleas, gritonearías y demás acciones publicas sean dignas de vergüenza.

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